Underwood girls

Pedro Salinas escribió este poema, dedicado a las máquinas de escribir Underwood, bajo la influencia del futurismo. Hoy, estas máquinas forman parte ya del pasado: ¿será por eso que vuelven a fascinarnos?

Quietas, dormidas están,
las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.
Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas,
contra el gran mundo vacío,
blanco en blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,
ese, zeta, jota, i…

Fábula y signo, de Pedro Salinas. En Antología de la generación del 27. Anaya.

Completamos nuestro artículo de hoy con una selección de retratos de autores con sus máquinas de escribir. Encontrarás más en este y en este otro enlace.

SIGNATURA: P ANT ant

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