El derecho a disfrutar escribiendo

Ricardo Gómez, el autor de Como la piel del caimán, se encontró el pasado viernes con sus lectores del IES La Orden, con los que entabló un fluido diálogo en torno al placer de la lectura y de la escritura.

Nuestros alumnos tenían mucho interés en saber por qué eligió un final tan dramático para su novela, cuánto tiempo necesitó para escribirla, en qué hechos reales se inspiró, en qué otras historias está trabajando… Ricardo Gómez demostró ser capaz de conseguir con sus lectores la misma complicidad en el cara a cara, que a través de la voz narrativa de Rubén, el protagonista adolescente de su libro; y satisfizo la curiosidad de todos con sus respuestas. Luego, firmó ejemplares de su libro y alentó a dos jóvenes aprendices de escritoras a disfrutar de su vocación por la escritura. Precisamente ése es el tema de una de sus conferencias, publicada en su página web, y de la que os seleccionamos un fragmento:

Quizá a mis profesores también se les olvidó decirme que yo podía escribir en privado, sin que nadie tuviera derecho a fiscalizar mis páginas. Que podía escribir cuentos, diarios, hiperbreves, haikus, cartas, poemas asonantes, guiones de cortometrajes, acrósticos, viñetas de tebeos, descripciones absurdas, caligramas, sonetos, frases sin sentido, chistes, diálogos sueltos, reflexiones filosóficas, sentencias patafísicas o simples exabruptos liberadores… Que tenía el derecho a escribir o a no hacerlo. El derecho de arrepentirme de lo escrito y, por tanto, de tirar a la basura. El derecho de emular a otros. El derecho a sentirme avergonzado por lo escrito dos días atrás. El derecho a sentirme tranquilo si un día o una semana no fluye la escritura. El derecho a abandonar una historia que me ha dejado de fascinar y comenzar otra distinta. El derecho a basarme en ideas e imágenes ajenas. El derecho a acabar un escrito cuando uno decide acabarlo. El derecho a no enseñar a nadie. El derecho a intentar publicar, o a no querer hacerlo. El derecho a sentirme satisfecho, aunque otros no lo estén. El derecho a engañar o a fingir, escribiendo. El derecho a escribir qué, cómo, cuándo y donde a uno le de la gana. El derecho a no decir realmente lo que se piensa o lo que se siente. El derecho a escribir como otra persona. El derecho a la sensación de estar en camino, y de no haber llegado a una meta… En definitiva, el derecho a disfrutar escribiendo.

Os dejamos con algunas fotos del encuentro y las valoraciones que de la novela han hecho nuestros jóvenes lectores.

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Como la piel del caimán trata temas muy actuales: la violencia en el colegio, el racismo, las drogas. Me gusta el personaje de Wilson, porque sabe enfrentarse muy bien a los problemas. También el uso de un narrador interno y la intriga. (Mª Ángeles)

Me parece una buena novela: los temas y sucesos que trata se dan también en la vida real muy a menudo; y es bueno que leamos sobre ellos para darnos cuenta de las cosas. (Esther)

Me gusta la novela porque mantiene la intriga hasta el final: su protagonista está en un reformatorio, pero no sabes por qué hasta que no lees el desenlace. (Fátima)

Es una novela realista, que persigue la concienciación del lector. Está bien ambientada, pero cuida poco los detalles. (Mª José)

Es una novela que trata sobre la realidad de las aulas, el acoso que reciben muchos inmigrantes y el gran problema que resulta ser la droga. El autor juega con el lector manteniendo hasta el final el suspense. (Antonio)

Me ha parecido un libro un poco aburrido, porque cuenta muchos hechos que no tienen importancia para la historia. El final es tremendamente triste. El tema que trata de manera más interesante es el de la droga. (Laura)

Lo único que no me ha gustado es el final del libro, porque al fin y al cabo los platos rotos los han pagado los buenos, como siempre. (Rocío)

La historia está muy bien, porque mantiene la intriga hasta el final. El modo de expresarse el autor hace que te metas dentro de ella y dentro de cada personaje. (José Luis)

La novela te enseña que hay que tratar bien a todo el mundo y que con las peleas no se gana nada. (Cristina)

El libro está narrado en primera persona, lo que le da más credibilidad al relato. Me ha gustado mucho la historia, por lo que si sacan la película, iré a verla. (José Manuel)

Es la historia más entretenida que he leído en la ESO: el motivo quizá sea la actualidad y los temas, los cuales me resultan novedosos y atractivos a la hora de leer, así como los personajes, en los cuales podemos vernos reflejados. Los diálogos entre Rubén y Wilson son amenos y divertidos, lo que engancha entre tanta paliza y drama. (Javier)

No me ha gustado mucho, porque mezcla muchos temas: el narrador está hablando de un tema y, de repente, se pone a hablar de otro totalmente distinto. Sí me ha gustado el personaje de Wilson: me terminé el libro porque quería saber qué le podía suceder al final. (Marina)

El libro tiene un poco de todo. Hay momentos alegres y otros muy dramáticos. El lenguaje de Wilson es muy gracioso; es un personaje muy confiado y seguro de sí mismo. La relación entre Rubén y Wilson nos muestra que los amigos de verdad sí existen. (Mª Isabel)

La novela me ha conmovido, porque es muy realista. El autor refleja las diferencias en la forma de hablar de los personajes. La historia seguro que se repite en muchos lugares. (Javier)

La novela es muy realista: refleja muy bien la vida de los adolescentes, y expresa cómo nos sentimos. (Estela)

Me gusta el realismo de la historia, pero creo que no queda bien saltar de un tema a otro de repente. Debería haber seguido un mayor orden en la narración de los sucesos. (Rebeca)

Tiene mucha intriga. Los temas son interesantes y siempre quieres saber qué va a pasar en la siguiente página. (Augusto)

Me hubiera gustado que contara con más detalle la historia de Wilson y su familia, su llegada a España… Del personaje de Rubén, me gusta el hecho de que llega a madurar a base de palos en la vida. (Celeste)

El libro me ha gustado mucho, sobre todo porque es de una época muy actual y está basado en hechos reales. La estructura es desordenada, pero el estilo es el propio de los jóvenes, muy fácil de leer. Me ha llamado la atención el carácter de los enemigos de Wilson: se meten con los demás sólo cuando están en grupo y sin pensar si son ellos los que en realidad tienen el defecto que achacan a los demás. (Andrea)

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One thought on “El derecho a disfrutar escribiendo

  1. ¡Muchas gracias, chicas, chicos! Fue un gusto estar con vosotros, por aquello de romper una vez más esa idea interesada de que los adolescentes no leéis y sois apáticos. Tened presente vuestro derecho a escribir disfrutando, a que no os guste cierto libro o a elegir la historia (la película, el cómic, la conversación…) que os haga soñar. Os deseo un buen final de curso y un feliz y gozoso verano. Un abrazo. Ricardo Gómez. (PD: Tenéis un precioso blog, unos profes interesantes. Aprovechadlos.)

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