Día de la Biblioteca

bibliosarajevoA finales de agosto de 1992, durante la Guerra de los Balcanes, la Biblioteca Nacional de Sarajevo fue incendiada a causa del fuego de artillería del ejército serbio-bosnio. El edificio no tenía valor estratégico ni importancia militar, pero constituía el gran símbolo de identidad de un pueblo; poseía unos dos millones de libros y miles de documentos y manuscritos de gran valor, conservados a lo largo de siglos tanto por musulmanes como por serbios ortodoxos, croatas católicos y judí­os.

Hoy se celebra la vigésima edición del Día de la Biblioteca, una celebración impulsada por la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, que conmemora precisamente la destrucción de esa biblioteca. Es un día para recordar que la biblioteca es un espacio de encuentro entre culturas diferentes, un espacio donde los lectores desarrollan su imaginación y amplían sus saberes, reconocen y aprenden a reconocerse en el otro, lo cual es la base de la convivencia.

Ledicia Costas y Elena Odriozola

Os presentamos el cartel y el pregón del Día de la Biblioteca. Las palabras pertenecen a Ledicia Costas, última ganadora del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. Las ilustraciones son de Elena Odriozola, Premio Nacional de Ilustración en 2015.

Una luciérnaga es una isla perdida en la noche más densa. Cien luciérnagas, una constelación misteriosa que marca el rumbo hacia otros universos. Así, con esa estrategia de luz, se organizan los libros que moran en las bibliotecas. Son caricias fosforescentes que incendian los sueños y recomponen los corazones grises hasta hacerlos recobrar su color rojo brillante. Cualquier individuo que padezca el síndrome del corazón gris, debería ponerse en manos de un experto y visitar una biblioteca. 

Día de la Biblioteca

Para escribir un libro, además de hacer malabarismos con las palabras hay que ser una desvergonzada o un loco. Un atrevido, una excéntrica descontrolada. Llevar un calcetín de lunares, otro de rayas y los pelos de punta. Una cresta como las que lucen las cacatúas sería un peinado muy interesante para un escritor. Solo las mentes más disparatadas son aptas para escribir libros. Pero para custodiarlos no es suficiente con tener un desajuste en los cables cerebrales. Es indispensable ser de fuera. Un extraterrestre. Las bibliotecas albergan seres con antenas giratorias, cerebros millométricos que memorizan títulos rebuscados, rimbombantes, campanudos. Las personas que custodian libros siempre me han parecido criaturas singulares. Están dotadas de extremidades retráctiles que estiran y estiran hasta alcanzar aquel volumen al que parecía imposible acceder. Y a continuación, como si nada, se recomponen y todo vuelve a su posición natural. Parecen seres humanos, pero a poco que los observes percibirás que no son de aquí. Una de las cosas que más me fascina de los bibliotecarios es su cerebro. ¡Me parecen tan listos! Los libros fabrican pensamientos. Pasar tantas horas dentro de una factoría de ideas es bueno para tener un corazón rojo y brillante y una cabeza repleta de planes fantásticos.

Alguien me ha contado que el 24 de octubre es el Día de la Biblioteca. Sería genial organizar una fiesta con confeti y pompas de jabón. Celebrarlo por todo lo alto. Me encantaría pipilangstrumpvestirme para tal ocasión como el personaje de algún libro, sentarme en la mesa de una biblioteca de la ciudad donde vivo y esperar a que fuesen a visitarme. En las bibliotecas puedes ser quien tú quieras. Desde Mary Poppins hasta Matilda. Atreyu, Drácula o incluso Pippilotta Viktualia Rullgardina Krusmynta Efraimsdotter Långstrump. Puedes ponerte botas de pelo, plumas, zancos y sombreros. Sombreros! Eso es! Imagino a una pequeña lectora acercándose a mí discretamente, atraída por los colores y formas de mi sombrero:

—Sombrerera loca, ¡qué fiesta más maravillosa! Sería tan amable de servirme una taza de té?

Yo se la serviría con mucho gusto, poniendo cara de mujer refinada, y luego ambas haríamos ruido al tragar. Sonaría algo parecido a glup glup glup. Y antes de que nos diese tiempo de romper a reír de forma desenfrenada, aparecería el bibliotecario, como surgido de la nada, que para eso poseen la facultad de materializarse delante de ti en el momento más inoportuno, y nos advertiría de que las bibliotecas no son merenderos. Hay que reconocer que son únicos custodiando tesoros. Extraterrestres con el corazón rojo y brillante. Qué cosa tan extraordinaria. ¡Feliz Día de la Biblioteca!

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Recordamos a Cervantes y a Shakespeare

Este año hemos celebrado el día del libro a través de la realización de diferentes actividades. Algunos alumnos han realizado una lectura dramatizada de el Quijote en clase, otros han leído textos de diferentes obras de Shakespeare y los más pequeños han podido conocer a los personajes de la obra de Cervantes a través de un cómic, que han coloreado a la vez que conocían algunas de sus aventuras.

Por último, y con motivo del IV centenario del fallecimiento de Cervantes y de Shakespeare, se ha celebrado un concurso de marcapáginas, en el que han participado alumnos de 1er y 2º ciclo de la ESO. Los ganadores han sido Israel Conde Pineda, de 1º y Ruth Fuentes Fernández, de 4º. Ellos serán los que reciban un lote de libros como premio a su trabajo. Sus marcapáginas, junto con una selección de otros presentados al concurso, serán impresos para que los usuarios de la biblioteca de nuestro centro puedan disfrutar de ellos con cada uno de los libros que tomen prestados de ella.

¡Gracias a todos los alumnos que han participado y a los profesores que se han implicado con ellos para que pudieran presentar sus trabajos!

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De adicto a las redes a ratón de biblioteca

De esta manera -no creemos necesario traducir los eslóganes- ha lanzado la Biblioteca Pública de Milwaukee su campaña de promoción de la lectura. Se trata de captar usuarios entre los jóvenes que frecuentan las redes sociales como Facebook y Twitter, o canales como Youtube, pero que aún no han descubierto el placer de los libros. Original ¿verdad?

Las bibliotecas de nuestros escritores

El pasado mes de abril publicamos una galería de fotos de escritores y escritoras en sus bibliotecas personales: lo hicimos con motivo de la publicación en la revista Mercurio de un interesante artículo de Jesús Marchamalo sobre estas bibliotecas.

Ahora, tras la publicación por este mismo autor del volumen Donde se guardan los libros, la revista elcultural.es dedica una nueva galería de fotos a estas bibliotecas, que os invitamos a disfrutar. Os dejamos el enlace: sólo tenéis que pinchar en la foto.

Dicen mucho de ellos

En el número de febrero de la revista Mercurio, dedicado a las Bibliotecas, aparece un artículo de Jesús Marchamalo acerca de  las bibliotecas personales de algunos importantes escritores españoles actuales.  De los buenos lectores –y los buenos escritores lo son– nos dicen mucho sus libros y los objetos personales de sus bibliotecas. ¿A quién no le gustaría curiosear entre los estantes de la biblioteca personal de su escritor favorito?  Marchamalo es sin duda un tipo afortunado. Os dejamos con un fragmento de su artículo y una selección de fotos de escritores en su biblioteca.

Siempre me ha gustado cotillear en las bibliotecas ajenas. Pararme en los lomos en busca de lecturas compartidas, y ese listado general de objetos –lápices, sobres, fotos, papelitos con notas o mecheros sin gas– que se van desperdigando, a veces invisibles, por las baldas.

Últimamente he tenido ocasión de visitar algunas bibliotecas de escritores. La de Fernando Savater, adornada de muñequitos y postales, y figuras, decenas, de caballos, una de sus pasiones; la de Clara Janés, llena de minerales y fósiles, y libros que envejecen y se llenan de ácaros que le obligan a leer con mascarilla, para evitar la alergia que le provocan; la de Andrés Trapiello, presidida por una foto de Juan Ramón Jiménez, y una pequeña multitud de objetos: un ojo de muñeca, un sacapuntas, un barquito y un abrecartas con la figura de un atlante que sujeta una bola de venturina, un regalo de Martín Gaite; o la de Javier Marías, vigilada por soldaditos de plomo, a caballo y a pie, como un minúsculo ejército victorioso.

Somos solo el 0,007%

¿Cómo será la BLO dentro de veinte años? ¿Y de cincuenta? Seguramente, muy distinta. Hoy, según un estudio de la revista Science, solo el 0,007% de la información del planeta está recogida en papel. Los libros en su formato tradicional, tal como los tenéis aún hoy en la BLO, poco a poco irán dando paso a los nuevos libros electrónicos. Las bibliotecas tradicionales se irán convirtiendo en modernos centros de documentación e investigación, en los que internet y los documentos electrónicos serán los protagonistas, y los libros y las revistas de papel, prácticamente un recuerdo del pasado.

La revolución digital ya está llegando a las bibliotecas públicas españolas: EL PAÍS ha publicado, recientemente, un reportaje -cuya lectura os recomendamos- sobre la inmediata activación del servicio de préstamo de libros digitales en 15 bibliotecas de nuestro país, entre ellas la de Huelva. Os animamos a visitar el espacio web de nuestra biblioteca provincial y a estar atentos a la inauguración del nuevo servicio, que será el 21 de febrero, con motivo de su décimo aniversario.